La injusticia contra el colesterol

Colesterol

«Una mentira repetida mil veces se convierte en verdad»  (Joseph Goebbels, Ministro de propaganda Nazi)

Aunque a muchos nos pueda parecer imposible la ciencia es fácilmente corruptible. Los estudios y las recomendaciones sanitarias pueden ser erróneos o estar sesgados (no ser fiables por estar sujetos a intereses económicos o de otro tipo) y esto es lo que ha pasado durante décadas con un nutriente esencial para la vida como el colesterol.

Aun es muy común que la gente e incluso los propios médicos piensen que el colesterol de los alimentos nos provocará infartos o mortalidad. A la industria farmacéutica y a un sector de la alimentaria les interesa que esta mentira se perpetúe, ya que fueron ellos los que crearon el mito.

Como vimos en este artículo, las enfermedades cardiovasculares son el principal problema de mortalidad en casi todos los países del mundo desde hace unos 50-70 años.

La salud y la muerte son uno de los grandes sectores económicos de este planeta, por lo que si a esta tragedia le ponemos un «villano» como el colesterol y unos «héroes» como los fármacos anti-colesterol y los alimentos bajos en grasa, el negocio está servido. Una vez más la conexión industria farmacéutica y alimentaria vuelve a demostrarse.

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Lipitor (astorvastatina) ha sido el fármaco más vendido de la historia. En 2004 sus dueños facturaron 10.900 millones de dólares. En 2011 su patente expiró y pasó a genérico (enlace).

No existe ningún estudio bien planteado y sin financiación de los intereses farmacéuticos que demuestre que el colesterol es el causante de muertes por problemas cardiovasculares (estudio, estudio). Quédate con nosotros en este artículo y te explicaremos cómo ha sido posible este gran engaño.

¿PARA QUE SIRVE EL COLESTEROL?

El colesterol fue descubierto por Poulletier de la Salle en 1769 al aislar esta sustancia de la vesícula biliar de cadáveres. Más tarde, en 1824 Michel-Eugene Chevereul le da el nombre de colesterina por tener una composición similar a una grasa.

Se crea en el retículo endoplasmático de casi cualquier célula de los vertebrados y se elimina por las heces. El colesterol a nivel químico es un alcohol que se comporta como una grasa, por ello se usa en la pared celular de todos los seres vivos para que la célula quede impermeable al medio externo. Esto se vuelve aun más importante en el sistema nervioso, pues la conducción eléctrica debe estar alejada del agua y por ello el 25% del colesterol está en el cerebro (enlace).

Al ser hidrófobo, para viajar por la sangre necesite unos transportadores, los famosos LDL y HDL, llamados de forma incorrecta durante décadas «colesterol malo» y «colesterol bueno». El LDL es el encargado de coger colesterol del hígado y llevarlo a las células para que puedan usarlo (recuerda que es una sustancia fundamental para la salud de estas) y el HDL es el que recoge el colesterol ya usado y que se debe reciclar en el sistema hepático.

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En 1950 Gofman descubre las High Density Lipoprotein (HDL) y las Low Density Lipoprotein (LDL). Como la biología desmintió que el colesterol fuese un enemigo de la salud al demostrar que era necesario para la vida surge la absurda teoría del «colesterol bueno y malo» donde el HDL era el camión de la basura y el LDL el que ensuciaba las arterias hasta el punto de «taponarlas».

En los vertebrados se vuelve una molécula fundamental para la vida, algunas de las funciones en las que interviene en el ser humano son:

  • Intercambio de sustancias en la pared de todas las células. El colesterol es necesario para mantener la fluidez óptima de esta, así como su forma.
  • Es un importante antioxidante celular y neutralizador de radicales libres. Responde a la inflamación, no la causa (enlace). 
  • Formación de hormonas como la testosterona, progesterona, estrógenos, cortisol o aldosterona.
  • Precursor de vitamina D junto con la luz solar.
  • Precursor de sales biliares necesaria para digerir grasas.
  • Importante en la conducción de los impulsos nerviosos a través de los nervios debido a que la mielina, el «cable» protector de los nervios, está formada en su mayoría de colesterol (estudio).
  • Se sospecha que tiene una relación muy importante con el sistema inmune (estudio).
  • Componente básico de la nutrición del bebé, la leche materna contiene unos 14 mg de colesterol por 100 ml, es decir, toman casi 10 veces más colesterol que las erróneas recomendaciones alimentarias para adultos.

Sin colesterol no se puede vivir como sucede en la enfermedad de Smith Lewis Opitz, donde aparece una dificultad congénita para sintetizar esta molécula, sus síntomas son retraso mental, autismo, falta de masa muscular y muerte fetal.

Los alimentos con colesterol no influyen en el colesterol sanguíneo y por supuesto no hay relación entre consumo de alimentos con colesterol y los infartos de miocardio (estudio). Incluso el propio Ancel Keys, padre de la Dieta Mediterránea, a raíz de demonizar con sus estudios durante décadas las grasas, llega a decir 40 años después, que no existe relación entre colesterol alimentario y sanguíneo y que los estudios estaban mal diseñados (artículo), pero el daño ya estaba hecho. 

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Durante principios del siglo XX  los científicos rusos estudiaron la relación entre colesterol y placas de ateroma en las arterias. Cometieron errores metodológicos graves al usar conejos en sus ensayos y compararlos con humanos (estudio). Los conejos son herbívoros por lo que su fisiología no está preparada para procesar un nutriente exclusivo de los alimentos de origen animal, además las dosis administradas eran bastante más altas que lo que pueda comer un ser humano en condiciones normales.

Debido a la gran evidencia que hay en este sentido, en 2015 las guías nutricionales de U.S.A eliminaron la recomendación de limitar el colesterol de la dieta, acabando así con décadas de persecución sin sentido a un nutriente muy importante para el ser humano (enlace).

¿CÓMO SE CREÓ EL MITO DEL COLESTEROL?

En 1848 Rudolf Virchow, el padre de la medicina patológica y primero en refutar la teoría humoral que desde tiempos de Galeno dominaban la medicina, demostró que las moléculas acumuladas en los vasos sanguíneos creaban trombos e isquemia (enlace).

En 1928 se concede el premio Nobel de Química a Windaus, al descubrir restos de colesterol en las placas de ateromas.

En el periodo entreguerras en U.S.A se empieza a sentir que puede haber relación entre el aumento de infartos y aumento de la ingesta de grasas de su población gracias al desarrollo económico. A esto hay que sumar los estudios epidemiológicos de la II Guerra Mundial donde se observa que los infartos disminuyen en las zonas de conflicto y se correlaciona con la disminución de consumo de grasa.

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Durante las autopsias de la II Guerra Mundial se empieza a ver ateromas en jóvenes soldados y se lanza la hipótesis de que es causado por el  exceso de grasa de sus dietas.

A raíz de este revuelo comienza en 1949 la investigación de Ancel Keys y sus estudios sobre Dieta Mediterránea, grasas e infartos. Fue tan polémico que la propia prensa lo bautizó como MrColesterol. Keys revolucionó la ciencia con el estudio de los 6 países comenzando así la era baja en grasas. En sus estudios no llega a analizar el colesterol de la dieta pero lo mete todo en el mismo saco. 

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En 1953 Keys hace «El estudio de los 6 países» donde relaciona el % de grasa total con las muertes por infarto de 6 naciones. En 1970 publica el estudio más famoso de la historia de la nutrición, «El estudio de los 7 países» donde vuelve a buscar la relación, esta vez entre infartos y grasas saturadas al estudiar a U.S.A, Finlandia, Holanda, Italia, Yugoslavia, Grecia y Japón. 

Como se ve en la gráfica superior, la hipótesis se confirmaba, los países que más grasa tomaban son los que más muertes por infarto tenían, sin embargo no pasó mucho tiempo hasta que se denunciarían el fraude (estudio), dos investigadores reacios a aceptar la teoría demostraron que Keys había publicado solo los datos que a él le interesaron para favorecer su hipótesis. Si hubiese sacado los datos de los 22 países estudiados no se hubiese visto ninguna relación entre grasas e infartos.

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Gráfica con todos los datos de Keys. Se puede ver por ejemplo en Noruega, que a pesar de tomar muchas grasas la incidencia de infartos era baja.

Lo que pocos sabemos es que en esa misma época otros investigadores realizaron estudios parecidos, pero al obtener resultados contrarios a la hipótesis de las grasas y los infartos no fueron tan promocionados como el trabajo de Keys. Por ejemplo en esa época Kilmer McKully investigó la relación ateroma y homocisteína viendo que el colesterol era el resultado del daño, no la causa, pero al no estar en la línea de trabajo principal fue denigrado y condenado a trabajar sin financiación ni salario (enlace).

Para colmo, en esas mismas fechas, se hicieron estudios parecidos buscando la relación del azúcar e infartos y descubrieron que a mayor consumo de este nutriente mayor incidencia de mortalidad.  La industria azucarera los silenció con lo equivalente a 50.000 dólares de la época (enlace).

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En 1957 Yudkin publica un estudio en el que hace una correlación parecida a la de Keys entre países, asociando mayor mortalidad al consumo de azúcar (estudio).

Industria alimentaria

La industria alimentaria no tardó en subirse al carro. Las teorías científicas hicieron que se eliminasen de la dieta tradicional muchos productos básicos como lácteos enteros, huevos o carnes. Como se había creado un vacío de mercado, ante la necesidad de productos que suplieran los alimentos prohibidos nos introdujeron en nuestra dieta a los procesados. 

A su vez la American Heart Association (AHA) recibió una gran suma de dinero de Procter and Gambels (PyG) a cambio de promocionar los aceites vegetales hidrogenados (enlace). Así es cómo permitimos ser alimentados por la industria en vez de por las granjas.

Casualmente Keys era miembro de la AHA, volviéndose a demostrar la influencia de los lobbys sobre las sociedades científicas.

Industria farmacéutica

En 1979 con la poderosa industria farmacéutica subida al carro de la moda de bajar los niveles de colesterol se publica uno de los muchos estudios hechos en la ciudad laboratorio de Framingham donde se vio que el nivel de colesterol sanguíneo tenía una ligera correlación con el desarrollo de ateroesclerosis (estudio).

Además de los errores metodológicos del ensayo, los sujetos elegidos para las autopsias no fueron una muestra aleatoria, los científicos no quisieron entrar a discutir por qué los estudios anteriores desde 1936 eran contradictorios a sus resultados (estudio, estudio, estudio, estudio, estudio, estudio y estudio).

El golpe definitivo se dio en 1985 cuando se concede a Brown y Golstein el premio Nobel de Medicina por descubrir la hipercolesterolemia familiar, enfermedad genética que provoca niveles de colesterol 5-6 veces superiores a la media e infartos en edades muy tempranas. Esto supuso un hito en la historia de esta molécula, pues se demostró que en dicha enfermedad hay un receptor celular de LDL defectuoso por motivos genéticos y que esto provoca elevados niveles de colesterol en sangre (estudio). A partir de estos datos se extrapoló a toda la población que tener los niveles de LDL elevados era perjudicial.

Una excusa más para justificar el desarrollo de las nuevas drogas anti-colesterol que se comenzaron a desarrollarse por Akira Endo solo unos años antes. 

FÁRMACOS SUPRESORES DE LA PRODUCCIÓN DE COLESTEROL

A raíz de la relación entre enfermedad cardiovascular, aterogénesis y cambios en el colesterol plasmático surge la idea de prevenir estos problemas de salud a través de fármacos que disminuyan el colesterol sanguíneo.

Los primeros fármacos como el clofibrato, colestipol o ácido nicotínico bajaban el colesterol pero no la mortalidad. La siguiente generación, las estatinas, consiguieron bajar colesterol y cantidad de infartos pero tampoco la mortalidad. Además provocaban aumento de incidencia de otros problemas graves como cáncer (estudio).

Lo bueno

Estudios en laboratorio y en animales han demostrado que la Simvastatina reduce o frena la aterogénesis (estudio, estudio).

Han demostrado ser efectivas no solo a la hora de bajar el colesterol sino también de reducir la mortalidad, aunque en grupos de personas muy específicos y con un porcentaje de éxito no muy alto.

En este estudio se vio que para salvar 3 pacientes había que tratar a 100, es decir, que el 97% de los que toman estatinas no obtienen ningún beneficio. En otros ensayos similares los resultados son aún peores (estudio, estudio).

Ante tan poca diferencia entre grupos control y grupos medicalizados con estatinas siempre queda la sospecha de que los resultados sean pura casualidad, además los estudios con resultados positivos se citan 40 veces más que los de resultados negativos (enlace).

Lo malo

Las estatinas bajan el colesterol pero no la muerte (estudio).  Además tienen bastantes efectos secundarios. Por norma general las drogas más potentes suelen ser efectivas pero también tienen su parte negativa, es como firmar un pacto con el diablo.

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En rojo la incidencia de infartos de miocardio a lo largo de los años en Inglaterra, y en azul la prescripción de estatinas. A más consumo de fármacos las muertes siguen siendo iguales (estudio).

El mecanismo de acción es suprimir la producción de mevalonato, metabolito del colesterol. El problema es que el mevalonato también interviene en otras rutas metabólicas fundamentales para la vida, como  por ejemplo la del tromboxano, necesario para la agregación plaquetaria. 

Hay diversos tipos de estatinas, algunas han sido retiradas del mercado por producir muerte y graves lesiones renales y musculares (enlace), otros tipos han sido permitidas, algunos de sus efectos secundarios que podemos leer en su prospecto son:

  • Agotamiento crónico debido a una disminución de la función adrenal (enlace).
  • Sistema inmune deficiente (estudio de casos).
  • Hemólisis celular (enlace).
  • Bajan la coenzima Q10 que es un combustible esencial para el corazón (estudio).
  • Provocan debilidad muscular y sarcopenia (estudio). 
  • Son neurotóxicas, pues tienen capacidad de superar la barrera hematoencefálica y reducir la cantidad del colesterol del cerebro provocando pérdidas de memoria y estados más avanzados de daño neuronal, además de comportamiento agresivo y mal humor (estudio, estudio, estudio, estudio).
  • El uso de estatinas durante el embarazo puede afectar de manera grave al feto llegando a provocar malformaciones (estudio). 
  • Pueden aumentar la probabilidad de que desarrollemos diabetes (estudio).

Esto no quiere decir que dejes tu medicación. Si te preocupa su consumo contrasta esta información con tu especialista, pues hay grupos poblacionales en los que puede tener cierto efecto como son pacientes con algún infarto previo (estudio). En mujeres no se ha demostrado eficacia (estudio) y en ancianos, el ensayo PROSPER redujo la mortalidad por infarto pero aumentó por cáncer (estudio).

Estos datos negativos sobre las estatinas están saliendo a la luz por que su patente ha acabado, cosa más común de lo que parece en el ámbito de la industria farmacéutica (enlace). En estos casos los poseedores de dicha patente suelen cambiar ligeramente la fórmula para sacar un nuevo patentado y comienzan a dejar de defender o incluso atacar al antiguo producto (estudio). Esto está pasando con las estatinas también (enlace).

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La nueva generación de fármacos hipolipemiantes son los llamados inhibidores de  PCSK9 como el Repatha, que además es inyectable. Son más caros que las antiguas estatinas, por supuesto funcionan disminuyendo el colesterol pero eso no quiere decir que salven más vidas. Posiblemente sea cuando acabe su nueva patente cuando empecemos a conocer sus efectos secundarios.

Por último las estatinas no han mejorado la supervivencia de la gente más que otras terapias menos tóxicas como la suplementación con omega 3, dieta rica en fruta y vegetales o ejercicio (estudio, estudio).

A estos efectos secundarios hay que añadir el gasto económico ya que son fármacos de uso diario y crónico.

¿Y si usamos todo el dinero invertido en investigación, producción y marketing de fármacos y lo empleamos en medidas de salud pública como mejora de educación nutricional, parques, instalaciones deportivas, accesibilidad a alimentación saludable? (ejemplo). 

¿ME OLVIDO TOTALMENTE DE MI COLESTEROL?

No, el colesterol sanguíneo puede tener alta relación con tu salud pero no de la forma en que la medicina tradicional nos lo presenta, esto lo veremos más a fondo en la 2º parte del tema. De momento quédate con lo siguiente, si no tienes diagnóstico de hipercolesterolemia familiar o antecedentes de infarto y te han recomendado tomar estatinas y dieta baja en grasa, puede que estés poniendo en riesgo tu salud por tal de prevenir algo que posiblemente nunca te pase.   

Que el colesterol elevado se relacione, a veces, con otros problemas de salud no quiere decir que sea la causa, recuerda que correlación no implica causalidad.

Si el colesterol elevado nos indica problemas de salud no tiene sentido tomar un fármaco que nos «tape» esa señal del organismo ante la gestación de un problema más grave. Es como si te salta un aviso en el salpicadero de tu coche de que hay un neumático en mal estado y en vez de cambiar la rueda, lo que haces es decirle al taller que te quiten la luz del panel luminoso. 

En la segunda parte de este artículo, que será mucho más práctica, veremos las teorías de la ateroesclerosis o como se crean las temidas placas de ateroma y como mejorar la salud cardiovascular y prevenir infartos sin necesidad de medicalizar la sociedad. 

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