El infarto de corazón. Consejos prácticos para evitarlo.

El miedo a la muerte puede haberlo transformado en una víctima. Si cree que puede protegerse de un infarto modificando el nivel de colesterol en sangre, a través de la dieta o del consumo de medicamentos, está siguiendo algo que no tiene sustento. En realidad ha quedado presa, de ciertos intereses comerciales interesados más en su dinero que en su salud  (Edward R. Pinckney, autor de The Cholesterol Controversy) 

Los infartos son la primera causa de mortalidad prácticamente en todos los países del mundo. Muere más gente por infartos que por guerras, narcotráfico, violencia y accidentes juntos (enlace). Vivimos en la cultura del miedo, el sobrediagnóstico y la sobremedicación a cualquier precio por tal de evitar algo que quizás nunca llegue.

El 90% de los infartos se dan en mayores de 65 años (enlace) y sin embargo tenemos arraigada la falsa idea de que esta fatalidad puede ocurrirle a cualquiera en cualquier situación o momento. Es en esta tesitura de miedo a morir, cuando la sociedad acepta cualquier idea dogmática sin cuestionarse nada. Los fármacos anticolesterol y una dieta baja en grasa no son la solución a la pérdida de salud que estamos viviendo en la sociedad del siglo XXI.

Desde que Ancel Keys sacase su artículo «Arteroesclerosis: Un problema para la salud pública» en 1953, los medios de comunicación no han dejado de inundarnos con las conclusiones de los comités de expertos que aseguran que el colesterol sanguíneo es el motivante de los infartos y que debemos bajar dichos niveles con suplementos como Danacol, fármacos como estatinas o viviendo atemorizados por comer más de dos huevos a la semana.

Estudios posteriores mejor planteados demostraron el absurdo de la relación entre colesterol alimentario y muerte (estudio), hasta el punto que la gente con colesterol elevado viven más tiempo que las personas con bajo colesterol (estudio) y los ancianos con colesterol bajo tienen el doble de probabilidad de morir que los que lo tienen elevado (estudio). En mujeres también se ha demostrado esta relación (estudio). Hasta se ha visto que antes de un infarto el colesterol plasmático pude bajar súbitamente un 15% (estudio).

Por suerte cada vez son más los investigadores y científicos que se posicionan de manera muy crítica ante una teoría impulsada por los intereses económicos. Hasta la conservadora y «oficialista» Wikipedia pone en duda la teoría del colesterol alto como causante de infartos (enlace).

Tenemos que dejar de pensar que tener salud es invertir miles de millones al año en sistemas sanitarios donde prima la intervención y la medicina sin límites.

ENTENDIENDO LOS INFARTOS DE CORAZÓN

Normalmente cuando hablamos de infarto nos referimos al corazón, pero puede suceder en cualquier órgano.  Infarto es la muerte parcial o total del tejido cardíaco por falta de riego sanguíneo.

A continuación vamos a repasar las teorías que han explicado estos problemas circulatorios y su relación con el colesterol.

La teoría del taponamiento por colesterol

Es la teoría más antigua, simplista y absurda. Es muy triste que se siga usando actualmente en anuncios de medicamentos o de danacol. Recuerda que el colesterol es una molécula fundamental para la salud de todas nuestras células y que si no comes ningún alimento rico en esta sustancia tu propio cuerpo va a producir todo el que necesite. Además al ser hidrófobo (no se lleva bien con el agua) debe viajar en unos transportadores de naturaleza proteica, por lo que en caso de que la teoría fuese correcta, el taponamiento sería causado por colesterol y proteínas. ¿Dejamos de comer proteínas también? ¿inventamos fármacos que bajen los niveles de proteína en sangre? Mejor no.

Infartos

El colesterol no puede taponar una arteria como si fuese el aceite que tiramos por una tubería.

Era una buena teoría en 1928, cuando a Windauss le conceden el Premio Nobel de Medicina por descubrir las placas de ateroma, en una época en la que la bioquímica no estaba muy avanzada. Casi 100 años después hemos aprendido demasiado como para seguir explicando algo tan complejo de manera tan infantil.

El daño en la pared de los vasos 

Las personas infartadas no tienen tapones de colesterol pero si es cierto que presentan lesiones graves en los vasos que irrigan al corazón. Estos daños son las famosas placas de ateroma en arterias y la calcificación en venas, descritas por primera vez en la Edad Media por Benivieni y Fallopio (estudio). Las primeras son infiltraciones de diversas moléculas en el músculo del vaso lo que provoca disminución del perímetro y estrechamiento parcial o total, las segundas son depósitos de calcio y otros minerales en este tejido lo que hace que haya una gran pérdida de flexibilidad con peligro de rotura. Como dice la filosofía oriental, si quieres sobrevivir a un huracán mejor ser flexible como el bambú a rígido como un roble.

En el caso de las arterias, cuando la placa de ateroma se rompe es cuando se producen los eventos cardíacos agudos (estudio, estudio).

Ejemplo de ateroma. En la imagen puede observarse una masa creciente que hará que el vaso vaya perdiendo diámetro con riesgo de taponamiento parcial o total.

La pregunta que a todos nos interesa ¿qué es esa placa que inflama ese tejido y por que se vuelve rígida la arteria? Los ateromas están compuestos de células muertas del músculo de los vasos sanguíneos, tejido conectivo, leucocitos, colesterol y ácidos grasos entre otras moléculas. 

Vale, afirmamos que en los ateromas hay colesterol y grasa acumulada… ¿entonces por qué dices que el colesterol no causa infartos?

No se puede relacionar la cantidad de colesterol en sangre con la ateroesclerosis (estudioestudio). Estudios con estatinas han bajado los niveles de colesterol sin frenar el avance de la ateroesclerosis (estudio). En estudios por grupos de edad comparando niveles de colesterol sanguíneos y placas de ateroma se observó que conforme más mayor es una persona más probabilidades hay de que los ateromas aumenten sin necesidad de que el colesterol sanguíneo cambie (estudio, estudio). En este estudio se minimizó con antioxidantes las placas de ateroma sin disminuir el nivel de LDL y las muertes disminuyeron (estudio). En este otro estudio en humanos se comparó una bajada de LDL «agresiva» con estatinas y niacina con una más moderada con solo estatinas y aunque hubo diferencias en LDL sanguíneo (la terapia combinada lo bajó más) ninguno de los grupos estudiados mejoró los ateromas. Otro ensayo con estatinas y placebo observó mismos resultados (ensayo clínico).

Que el colesterol se encuentre en los ateromas no quiere decir que sea el causante. Normalmente cuando hay incendios suelen verse bomberos en la zona y a nadie se le ocurre razonar que los causantes del fuego sean ellos.

Vale ¿Pero entonces como se produce esa acumulación de sustancias indeseables que provocan rigidez arterial?

Pues bien, la teoría inflamatoria explica que cuando las LDL (proteínas transportadoras que son como barcos llenos de colesterol y triglicéridos) chocan con la pared del vaso pueden infiltrarse dentro de este y oxidarse. Conforme crece la inflamación llegan más moléculas como macrófagos que intentan revertir la situación pero que a veces suelen empeorar el cuadro creando una masa de células muertas que no puede «reciclarse» (estudio, estudio). Es como si hubiese un accidente en la autovía y la grúa en vez de retirar al coche se quedara también reteniendo todo el tráfico.

Si hay exceso de partículas LDL aumenta el riesgo de choque. En las analíticas básicas no se mide el número de LDL, solo la cantidad de colesterol que llevan, por lo que no podemos sacar conclusiones sobre si tenemos riesgo de infarto. Parece ser que algunos tipos de partículas LDL pueden llevar colesterol oxidado que es el que se relaciona con la ateroesclerosis. El motivo de esto es aun desconocido (estudio)

Podemos decir que a nivel científico esta es la explicación más plausible y consensuada. Aun así las lagunas de conocimiento siguen siendo muy grandes y por ello las investigaciones plantean otras teorías que complementen este entendimiento.

Otras teorías 

La teoría endotóxica describe que las infecciones de microorganismos provocan inflamación a nivel de todo el organismo y en concreto de los vasos sanguíneos. Algunos estudios han visto mayor concentración de endotoxinas de microorganismos en pacientes con insuficiencia cardiaca. La explicación fisiológica se centra en que la mala circulación favorece el crecimiento bacteriano (estudio). Otros estudios han encontrado relación entre enfermedad periodontal (infección en encías) e infarto (estudio).

Asociado a esta teoría está la que hipotetiza que el colesterol es una molécula importante a la hora de combatir esa infección y que por ello personas con colesterol elevado pueden tener más protección ante infartos. La duda aquí es si es la propia infección la que afecta al corazón o es el daño circulatorio el que nos vuelve más vulnerables a infecciones.

Estudios hechos sobre 68.000 personas han visto que el colesterol bajo se relaciona más con muerte por patología gastrointestinal o respiratoria, enfermedades donde la infección juega un papel importante y que hace plantear la hipótesis de si el colesterol es el causante de esto o un mecanismo del cuerpo para combatir la enfermedad (estudio). Recuerda que en este artículo explicamos que el colesterol es fundamental para todas las células del cuerpo y que procesos infecciosos graves u otros traumas provocan un estrés fisiológico muy grande.

Las personas con menos colesterol tienen más predisposición a la infección y a la muerte por infección o endotoxemia pudiendo no ser buena idea bajar el colesterol con estatinas (estudio).

En el síndrome de Smith-Lemli-Opitz hay un problema congénito para crear colesterol, provocando retraso mental, infección y muerte. En estos casos la suplementación con colesterol disminuye la incidencia de infecciones (estudio).

Esto enlaza con la última teoría, la de la epidemiología reversa, la cual explica que muchos pacientes con obesidad, hipertensión o colesterol elevado tienen mayor probabilidad de sobrevivir a un infarto que personas con bajo peso, baja tensión y bajos niveles de colesterol (estudio, estudio, metaanálisis).

LA VISIÓN GLOBAL DE LA SALUD Y ALGUNOS CONSEJOS PARA PREVENIR UN INFARTO

Debemos dejar de ver al cuerpo humano como un puzzle separado en sus diferentes segmentos y empezar a pensar que es un conjunto de sistemas en constante equilibrio. A continuación vamos a repasar los diferentes aspectos psicobiológicos, más allá del sistema circulatorio, que pueden hacer que sufras un infarto antes de lo esperado.

Emociones

Para muchos puede seguir sonando a pseudociencia la relación entre lo mental y lo físico, pero la neurociencia explica muy bien el binomio. El distrés (estrés crónico mal controlado) propio de las zonas marginales se posiciona como uno de los factores más importantes de la mala salud en estos grupos poblacionales. Por otro lado,  las personas con tendencia a la preocupación y ansiedad tienen mayor posibilidad de infarto (estudio). Un sistema nervioso simpático hiperactivado provoca inflamación crónica y estrés oxidativo (estudio). A mayor número de rupturas amorosas mayor incidencia de infarto (estudio).

Las rupturas, separaciones y divorcios se consideran de las situaciones más estresoras que puede experimentar una persona. ¿Solucionamos la mala salud de estos individuos con farmacología, o mejor aplicamos políticas sociales y educativas para poder gestionar de la mejor manera dichas situaciones?

En este sentido el mejor consejo es aprender a gestionar tus emociones y esto no se consigue con asistir a una conferencia de un motivador, ni comprando una libreta de Mr Wonderfull. Aquí la educación es fundamental, debemos aprender y conocer cómo funciona nuestro cerebro y el por qué de muchos comportamientos que no entendemos y que nos afectan a diario.

Hormonas

La ateroesclerosis es un daño multifactorial relacionada con la inflamación crónica (estudio).

El sistema hormonal funciona en cascada, si una de las hormonas sufre un cambio que rompe su equilibrio esto puede afectar al resto. La teoría de que la resistencia a la insulina, la diabetes y la enfermedad renal crónica aumentan la incidencia de ateromas, calcificación arterial e infartos cobra cada vez más fuerza (estudio, artículoestudioenlace). Es un tema complejo que desarrollaremos en un futuro.

Para mejorar nuestras hormonas debes asociarte con la triada saludable; ejercicio físico, alimentación adecuada y correcta gestión de las emociones.

Sistema Inmune

La relación entre sistema inmune y enfermedad cardiovascular es una realidad (estudio). Si nuestros hábitos no son los correctos, nuestro sistema defensivo bajará la guardia y esto abrirá la puerta a enemigos indeseados (infección, inflamación, toxicidad u oxidación).

Además de los consejos explicados en el apartado de hormonas, el ayuno terapéutico puede ser una de las mejores formas de mejorar nuestro sistema inmune (enlace).

Alimentación

El exceso de comida puede derivar en un infarto. También la falta de ingesta provoca infarto, de echo en la anorexia nerviosa la muerte se produce por falta de fuerza de la musculatura cardíaca. Las deficiencias de uno o varios micronutrientes también se relaciona con aumento de incidencia de infarto. En el Lyon Heart Study se vio que una intervención alimentaria reducía la mortalidad por infarto. 

Los consejos sobre alimentación y salud cardiaca serían parecidos a los consejos para tener buena salud en general:

  • Evita las grasas inventadas por la industria alimentaria como los aceites de semillas y sobre todo las grasas trans de margarinas y mayoría de productos procesados.
  • Aumenta el consumo alimentos ricos en grasas saludables como el pescado, marisco, frutos secos, cacao y coco.
  • No temas a los alimentos ricos en colesterol y grasa saturada como huevos, carne o vísceras.
  • Evita el alcohol, por mucho que digan que una copa de vino al día es cardioprotectora, los riesgos superan a los beneficios.
  • Una dieta baja en sal o muy baja en sal se correlaciona con mayor incidencia de infartos (estudio). Limita los procesados por ser altos en sodio y no temas a los alimentos que llevan sal de forma natural como algas o marisco.
  • En caso de tomar estatinas debes valorar la suplementación con coenzima Q10 ya que estos fármacos reducen el aporte de esta molécula al corazón aumentando el riesgo de infarto (estudio).

Sistemas sanitarios y exceso de medicina

Para la historia quedará el estudio de la Universidad de California en donde se estudió a casi 140.000 infartados y se vio que la media de colesterol total era de 174. En vez de pensar que el colesterol no es el culpable, los autores del estudio, subvencionados por 8 farmacéuticas, dijeron que los estándares de colesterol deben bajarse aun más (estudio).

Por desgracia la medicina convencional en muchos casos tiende más al marketing que a la ciencia y el tema del colesterol es uno de los mejores ejemplos (enlace). Nos hemos vuelto demasiado hipocondríacos y exigimos más de la cuenta análisis sanguíneos y pruebas diagnóstico cuando estamos sanos.

Cualquier variación de la normalidad estadística es sentida como un riesgo para nuestra biología y caemos con facilidad en los brazos del sobrediagnóstico y la charlatanería (enlace).

Como vimos en este artículo las estatinas son útiles en muy pocos casos y no superan a otras medidas terapéuticas como cambios en el estilo de vida. Sus efectos secundarios superan a los beneficios que puedan aportar. La pastilla además te hace olvidarte de los buenos hábitos.

Las políticas de salud pública son más importantes que el gasto en sistemas sanitarios, aun así en la actualidad, la industria farmacéutica sigue intentando «colarnos» sus fármacos como se demostró en este estudio de 2010 en el que proponían incluir estatinas en la «comida basura».

Hábitos tóxicos 

Consumo de tabaco. El tabaquismo empeora el perfil lipídico (estudio), además de provocar otros muchos problemas de salud que pueden desembocar en infarto. Lo mismo ocurre con el alcohol y otras drogas (estudio de casos).

Los ateromas son reversibles con un estilo de vida adecuado (estudio), nunca es demasiado tarde.

Estilo de vida

La actividad física mejora la salud cardiovascular(estudio), aumenta los niveles de HDL-c lo cual a su vez se relaciona con descenso de mortalidad por problemas cardiovasculares (estudio).

Evita las prácticas deportivas extremas sobre todo si no te dedicas profesionalmente a ello, pues los deportes de ultraresistencia se asocian a mayor probabilidad de infarto o enfermedad cardíaca (estudio).

CONCLUSIONES

Uno de los poco clavos ardiendo a los que se pueden agarrar los defensores de las estatinas es su efecto antiinflamatorio, sin embargo ante tantos efectos secundarios ¿no sería mejor afrontar la inflamación desde otro punto de vista?

Debemos cambiar nuestra mentalidad como consumidores de servicios sanitarios, ¿Es malo tener colesterol elevado o lo malo es ser pobre, sedentario, comer mal, fumar y no controlar el estrés? ¿Inundamos de drogas legales a las poblaciones o hacemos mejores políticas de salud pública?

AGRADECIMIENTOS

Este artículo no podría haber sido posible sin el asesoramiento de Walter Súarez Carmona, investigador en la Universidad Pablo de Olávide (Sevilla) y un auténtico referente en divulgación científica. Si te gustan las ciencias de la salud os recomiendo visitar su página de Facebook WALTERSPORT.

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